Por Aquiles Rojas
NUEVA YORK. —La Mesa de Acción de Izquierda Progresista Dominicana celebró la noche de este martes el simposio “Orlando Martínez y la lucha por la democracia en la República Dominicana: un legado de resistencia y libertad”, en conmemoración del 51 aniversario del vil asesinato del periodista Orlando Martínez, bajo la consigna que sigue latiendo con fuerza en la conciencia colectiva: ¡Orlando vive!
El acto, realizado en un centro comunitario del Alto Manhattan, reunió a decenas de dirigentes políticos, activistas, comunicadores y miembros de la diáspora dominicana, quienes reflexionaron sobre el coraje, la ética y la trascendencia histórica de un hombre que convirtió la palabra en instrumento de lucha frente a la opresión.
Las ponencias estuvieron a cargo de Víctor Gerónimo, Bélgica Vargas, Santiago Grullón y José Pichardo, quienes ofrecieron un recorrido crítico por la vida, obra y pensamiento del destacado periodista.
Con un profundo sentido de memoria histórica, compromiso democrático y reivindicación de la verdad.
Durante el simposio se resaltó que para comprender la dimensión del legado de Orlando Martínez es imprescindible situarlo en el contexto de una época marcada por la represión, el autoritarismo y la persecución política bajo el régimen de Joaquín Balaguer, donde la libertad de expresión era constantemente amenazada y silenciada mediante el miedo y la violencia.
Se destacó su papel como un periodista valiente que, con agudeza intelectual y compromiso social, denunció las estructuras de poder que perpetuaban la desigualdad, señalando a sectores privilegiados como terratenientes, élites económicas, intereses multinacionales y redes de corrupción que operaban en detrimento del pueblo dominicano.
Uno de los aportes más significativos de Martínez fue colocar en el centro del debate nacional la lucha campesina y la urgencia de una verdadera reforma agraria, entendiendo que la justicia social era inseparable de la democracia. Su voz también se alzó con firmeza contra la corrupción institucional y los abusos de poder, convirtiéndose en un referente moral para generaciones de periodistas.
Su dignidad quedó inmortalizada en su emblemático artículo publicado el 25 de febrero de 1975, “¿Por qué no, doctor Balaguer?”, donde cuestionó de manera directa y sin concesiones al poder político, evidenciando una valentía excepcional que, a la postre, le costaría la vida, pero consolidaría su lugar en la historia como símbolo de integridad y resistencia.
A 51 años de su asesinato, los participantes coincidieron en que Orlando Martínez no solo representa la defensa de la libertad de expresión, sino también un compromiso profundo con los sectores más vulnerables de la sociedad, a quienes él mismo denominó “los de abajo”, otorgándoles visibilidad y dignidad desde su ejercicio periodístico.
Asimismo, se hizo un llamado a las nuevas generaciones de comunicadores y estudiantes de periodismo a estudiar su vida y obra como guía ética en tiempos donde la verdad sigue siendo un terreno en disputa, recordando que el periodismo comprometido continúa siendo un pilar esencial para la democracia.
“El legado de Orlando no pertenece al pasado, es una tarea del presente”, expresaron los organizadores, reafirmando que su ejemplo vive en cada voz que denuncia la injusticia y en cada pluma que se niega a claudicar ante el poder.
El acto concluyó entre consignas, reflexiones y un firme compromiso colectivo de mantener viva su memoria y continuar la lucha por una sociedad más justa, libre y democrática.
¡¡ORLANDO VIVE!!






