Al concluir esta edición histórica de FITUR 2026, donde la República Dominicana ha sellado compromisos de inversión por más de 13,370 millones de dólares, hay un actor fundamental que merece ser reconocido con la misma fuerza que los acuerdos firmados: la prensa dominicana.
Durante estas jornadas intensas en Madrid, decenas de comunicadores, fotógrafos, reporteros gráficos y directores de medios han desplegado una cobertura sin precedentes. No se ha tratado simplemente de reseñar eventos o anunciar cifras; se ha tratado de traducir el éxito técnico en esperanza social. Cada despacho enviado desde IFEMA, cada entrevista y cada imagen de nuestra «Casa Dominicana» ha servido para construir el activo más valioso de cualquier destino: la confianza.
Desde ADOMPRETUR, reafirmamos que el periodismo especializado es el puente vital entre las grandes inversiones y el ciudadano común. Gracias a la labor ética, ágil y profesional de nuestros miembros y de los colegas de los diversos medios, el país ha podido comprender la magnitud de lo logrado: desde el despegue definitivo de Miches y la solidez de Cap Cana, hasta la visión estratégica de nuestra banca y la hermandad sellada con Puerto Rico.
Somos nosotros quienes fiscalizamos, pero también quienes proyectamos al mundo que somos un destino con reglas claras y una narrativa coherente. Este ejercicio nos deja además un reto muy importante: continuar mejorando la calidad de la comunicación. Es muy cierto que «lo que no se comunica, no existe», pero también lo que se comunica mal o con falsedad puede destruir la reputación de un destino en cuestión de minutos.
Para destinos líderes como el nuestro, la credibilidad es el activo más preciado, es por eso que la comunicación turística no debe verse como un gasto, sino como una inversión indispensable para generar confianza en el viajero.
Al despedirnos de Madrid y del impresionante montaje general en IFEMA, es justo reconocer la apertura del Ministerio de Turismo, encabezado por David Collado, y el respaldo de la banca nacional (Banreservas, Popular y BHD), quienes han entendido que la prensa no es un espectador de la industria, sino un aliado estratégico. Al facilitar el acceso a la información y fomentar espacios de diálogo, se fortalece el ecosistema democrático y económico de la nación.
Regresamos a nuestra tierra con la satisfacción del deber cumplido. La República Dominicana brilla en el firmamento turístico mundial, y gran parte de ese brillo se debe a la tinta, la voz y el compromiso de una prensa que cree profundamente en su país.
Sigamos escribiendo, con rigor y pasión, la historia de la industria que mueve el corazón de nuestra economía. ¡Nuestra gratitud a toda la prensa dominicana!


