Origen, simboogía y cultura popular en el mundo hispano
El martes 13 es una fecha emblemática cargada de supersticiones, mitos y refranes en el mundo hispanohablante y en diversas culturas mediterráneas (como la griega). A diferencia de la tradición anglosajona, que teme al viernes 13, en nuestra cultura el peso de la mala suerte recae sobre el martes. A continuación, se detallan los pilares culturales que explican la fascinación y el recelo hacia este día.
1. El Origen del Día de la Mala Suerte
- El dios Marte: El nombre ‘martes’ proviene de Marte, el dios romano de la guerra, la destrucción y la violencia. Por asociación directa, la tradición popular lo asoció con disputas, conflictos y desastres.
- Eventos históricos y míticos: En el imaginario colectivo se le atribuyen acontecimientos desafortunados como la confusión de lenguas en la Torre de Babel o la caída de Constantinopla en 1453 (hecho ocurrido un martes de mayo, al que luego se sumó la mística del número 13).
2. El Simbolismo del Número 13
- La Última Cena: Eran 13 los comensales sentados a la mesa antes de la crucifixión de Jesús (los 12 apóstoles más Judas Iscariote).
- El Apocalipsis: El capítulo 13 del libro bíblico del Apocalipsis se encuentra reservado para la llegada del Anticristo y la Bestia.
- La mitología nórdica: Loki, el dios del engaño y el caos, irrumpió como el invitado número 13 en un banquete de los dioses, provocando la muerte de Balder.
| Dicho Popular Emblemático: «En martes 13, ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes.» |
3. Supersticiones y Precauciones Frecuentes
En la vida cotidiana, muchas personas acostumbran tener ciertas precauciones preventivas durante este día para evitar atraer desdichas:
- Evitar firmar contratos, contraer matrimonio o emprender viajes importantes.
- No pasar por debajo de escaleras o andamios.
- Evitar romper espejos (asociado a siete años de mala suerte).
- Precaver el derrame de sal o cruzar cubiertos en la mesa.
- Evitar abrir paraguas bajo techo.
Reflexión Final
Aunque el martes 13 genera cautela en muchos, para otros es simplemente una oportunidad para sonreír ante el folklore urbano, tomarlo con ligereza o retar las antiguas mitologías con una buena actitud.


