La festividad reunió expresiones de religiosidad popular, música tradicional y artesanía, con la participación del Centro León y comunidades de distintas provincias
La Fiesta de San Antonio Negro de los Hermanos Guillén celebró este año 122 años de tradición, consolidándose como una de las manifestaciones más representativas de la religiosidad popular y el patrimonio cultural dominicano.
La celebración incluyó una misa, una procesión y diversas expresiones culturales que tuvieron como escenario el patio familiar de los Guillén, donde se encuentra la imagen de San Antonio Negro, figura central de esta tradición centenaria.
Durante la jornada se escucharon atabales, salves y merengue típico, manifestaciones que forman parte del acervo cultural asociado a esta festividad y que cada año congregan a devotos, artistas y visitantes de distintas comunidades.
Como parte de la celebración, el Centro León facilitó la participación de artesanos de Bonao, Moca y Santiago, quienes exhibieron sus creaciones y ofrecieron talleres de tejido en guano dirigidos a personas de diferentes edades.
La música tradicional del Cibao también estuvo representada con la actuación de Lupe Valerio y la Escuela Ñico Lora, que formaron parte de la programación artística del evento.
Durante la actividad, la directora ejecutiva del Centro León, María Luisa Asilis, recibió una distinción en nombre de María Amalia León, en reconocimiento a su labor en la preservación y promoción del patrimonio cultural dominicano.
La tradición de San Antonio Negro se remonta a inicios del siglo XX. Según los organizadores, fue creada en 1904 por Albertina Torres y Jesús María Bonilla, quienes llegaron a Yamasá desde Montecristi con una imagen del santo. Desde entonces, la celebración ha sido transmitida de generación en generación por la familia Guillén.
La festividad se realiza cada año el domingo más cercano al 13 de junio, fecha dedicada a San Antonio, y constituye un espacio donde convergen expresiones de fe, cultura y memoria colectiva.





