WASHINGTON.- El economista Stephen Miran, propuesto por el presidente estadounidense, Donald Trump, para ocupar un puesto clave en la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal, abandonó este jueves el cargo para dejar hueco en este órgano al que será el nuevo presidente del banco central, Kevin Warsh.
Miran, que ocupa el asiento desde septiembre, fue el único integrante del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) con derecho a voto que abogó por rebajar los tipos de interés, tal y como exige el propio Trump, en los últimos encuentros de política monetaria de la Fed.
En una carta enviada a Trump para comunicar su renuncia y compartida por diversos medios, Miran advirtió sobre la importancia de analizar la inflación -que en abril se situó en un 3,8 % interanual- con un ojo más crítico y aseguró que el menor crecimiento demográfico que encara EE. UU. por el frenazo en la inmigración tiene un carácter «desinflacionario».
«Si la Reserva Federal no realiza los ajustes pertinentes para corregir estos errores, acabará elevando la tasa de desempleo por encima de lo necesario, al combatir una inflación ficticia en lugar de la inflación real. Me he opuesto enérgicamente a esta dinámica», concluyó la misiva.
El cargo que ocupaba Miran vencía el 31 de enero —la vacante que dejó la economista Adriana Kugler en agosto pasado—, por lo que debía abandonar el puesto. Su salida era necesaria para dar paso a Kevin Warsh, ratificado esta semana por el Senado como nuevo gobernador y presidente de la Reserva Federal (Fed), cuya junta directiva tiene un límite de siete miembros.
La Fed informó que Miran presentó hoy su renuncia, la cual se hará efectiva o bien antes, o bien inmediatamente después de que su sucesor preste juramento.
Aunque aún no hay confirmación oficial sobre cuándo Warsh jurará como nuevo gobernador y nuevo presidente, su predecesor al frente de la Fed, Jerome Powell, debe abandonar la presidencia mañana viernes.
En contra de la tradición, Powell ha decidido permanecer como gobernador (cargo que puede ostentar hasta el 31 de enero de 2028), al menos hasta que concluyan las pesquisas que el Gobierno Trump ha impulsado para presionarlo por no rebajar los tipos.
La Casa Blanca ha acusado a Powell de incurrir en un delito por los sobrecostes ligados a la renovación de la sede de la Fed en Washington, pero ha tenido que abandonar formalmente la causa después de que un juez federal considerara que tenía una motivación política y de que un senador republicano amenazara con no votar por la nominación de Warsh si el Departamento de Justicia no desechaba el caso.
De momento, solo se mantiene activa una revisión interna de la Fed a cuenta del sobrecoste de las obras de renovación.

