El país necesita «sentarse en la mesa» del debate estratégico global, advierten expertos; Paliza revela que reservas de tierras raras podrían superar estimaciones iniciales
La República Dominicana abrió este miércoles un espacio de reflexión que, según sus organizadores, el país lleva décadas postergando: un congreso internacional para pensar, con rigor académico y visión estratégica, qué lugar ocupa —y qué lugar quiere ocupar— en un mundo que se reconfigura a velocidad acelerada. El escenario: un orden global en transición, tensiones en Medio Oriente que se traducen en inflación para los dominicanos, y la pregunta de si el país aprovechará o desperdiciará sus ventajas geopolíticas.
Un país que debe jugar sus fichas
El «1er Congreso Internacional de Geopolítica República Dominicana 2026″, organizado por el Centro de Pensamiento Estratégico Dominicano (CEPED), reunió en Santo Domingo a académicos, diplomáticos, representantes del sector empresarial y figuras del gobierno, con la participación de especialistas de México, España y el país.
Manuel Cruz, presidente del CEPED y figura que abrió el evento, planteó desde el inicio una tesis directa: la República Dominicana no puede seguir siendo espectadora de los procesos que la afectan. «El mundo se encuentra en un franco proceso de transición y una de las mayores incertidumbres nunca antes vista», señaló, instando a que el país «se siente en la mesa de discusión lo más rápido posible».
Cruz concibió el CEPED como un espacio para elevar el debate político más allá de la coyuntura inmediata, con el objetivo de que los tomadores de decisiones puedan anticiparse a los cambios globales en lugar de reaccionar ante ellos. El evento contó con la bendición de monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de Santo Domingo, quien valoró la iniciativa como un esfuerzo por promover el diálogo en función de la paz.
Entre los expositores internacionales destacaron la Dra. Ana Esther Ceceña, directora del Observatorio Latinoamericano de Geopolítica y especialista en relaciones de poder; el Dr. Alfredo Jalife-Rahme, reconocido analista de la multipolaridad, ambos desde México; y el coronel retirado Pedro Baños, desde España, especialista en inteligencia y autor de obras sobre los mecanismos de influencia global.
Tierras raras, energía y el estrecho de Ormuz
La intervención del ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, fue una de las más concretas del día. El funcionario conectó la geopolítica con la economía doméstica de manera directa: cada tensión en el estrecho de Ormuz, advirtió, puede traducirse en inflación para los dominicanos, afectando sectores sensibles de la economía nacional en un mundo donde la interdependencia ya no es una abstracción.
Paliza también puso sobre la mesa uno de los activos estratégicos que el gobierno considera más prometedores: las reservas de tierras raras. El ministro reveló que estas podrían superar las estimaciones iniciales del gobierno, y destacó que se encuentran en condiciones favorables para su explotación, con bajo impacto ambiental. A finales de este año, según confirmó, se espera contar con una evaluación definitiva de la cantidad y calidad de estos minerales críticos —fundamentales para la industria tecnológica global— que posicionaría al país en «una de las cadenas de suministros más importantes del siglo XXI».
En materia energética, Paliza subrayó que las naciones capaces de garantizar energía confiable, sostenible y competitiva tendrán ventajas estructurales sobre el resto. Pese a las presiones del entorno internacional, el ministro reafirmó que República Dominicana mantendrá su posición como país independiente, preservando sus relaciones tanto con Estados Unidos como con otras naciones.
Por su parte, la geoestratega Ana Esther Ceceña planteó que integrarse a la Ruta de la Seda impulsada por China representa para los países latinoamericanos una oportunidad real de diversificar sus relaciones económicas y reducir la dependencia histórica frente a Washington, aunque reconoció que ese acercamiento implica desafíos en la relación con la potencia norteamericana. Ceceña también cuestionó la efectividad de la ONU en el siglo XXI, al señalar que el organismo no ha logrado detener conflictos ni invasiones, y llamó a fortalecer articulaciones regionales propias entre los pueblos latinoamericanos.
El congreso, que se extendió hasta las 5:00 de la tarde, cerró con una conferencia magistral del expresidente Leonel Fernández, figura que históricamente ha vinculado la política dominicana con el análisis de las relaciones internacionales.

