por: Acento
Fernández aseguró que Romana–Bayahíbe “está de moda” y lo atribuyó a la calidad de la planta hotelera y a la limpieza de la playa durante todo el año
La Romana–Bayahibe atraviesa un momento de alta demanda turística y se prepara para un salto en su conectividad marítima: la línea de cruceros MSC, de origen italiano, eligió a República Dominicana y particularmente a La Romana para operar “un barco en el Caribe durante todo el año”, en lo que el sector calificó como un acuerdo “histórico”.
Así lo afirmó Andrés Fernández, presidente de la Asociación de Hoteles La Romana–Bayahíbe, durante la inauguración del Dominican Annual Tourism Exchange (DATE) 2026. Según relató, el convenio se firmó “la semana pasada” en Miami, en el marco de la feria Shipbuilding Global, descrita por el dirigente como la mayor feria de cruceros del mundo.
“En La Romana estamos ahora, primero, muy felices por ese acuerdo, pero segundo, comprometidos a que esa operación se mantenga en el tiempo y que podamos hacer que, igual que MSC ha venido a República Dominicana para todo el año, otras líneas también lo hagan”, sostuvo.
“El destino está de moda”, con hoteles casi llenos
Consultado por el estado actual del destino, Fernández aseguró que Romana–Bayahíbe “está de moda” y lo atribuyó a la calidad de la planta hotelera y a la limpieza de la playa durante todo el año. También señaló que, por su ubicación geográfica y una “barrera natural” de protección, la zona se ha visto menos afectada por fenómenos naturales que impactan en otros puntos.
En ese contexto, afirmó que los hoteles están “prácticamente llenos”, aunque subrayó la necesidad de mirar más allá del auge. “Los momentos pasan y hay que ser sostenibles para el futuro. Y en eso estamos trabajando”, indicó.
Alerta por el crecimiento inmobiliario sin plan de ordenamiento
Fernández dedicó una parte central de sus declaraciones a una preocupación que, dijo, crece en la comunidad: el avance de proyectos inmobiliarios en La Romana y Bayahíbe sin un marco claro de planificación territorial.
“Ojalá poder decir que contamos con un plan de ordenamiento territorial definido”, expresó, y remarcó que esa tarea corresponde a las autoridades. A falta de ese instrumento, advirtió, el desarrollo “está siendo desordenado” y eso genera presión sobre servicios esenciales.
El dirigente mencionó especialmente el recurso agua, que calificó como “el más importante que tiene un destino”, tanto para la población local como para los turistas. También apuntó a la presión sobre la recogida de basuras y la provisión de servicios que demanda una comunidad turística.
5.800 habitaciones y expectativa de crecer 50 % en dos años
En cuanto a la oferta hotelera, Fernández detalló que actualmente La Romana–Bayahíbe cuenta con unas 5.800 habitaciones. A la vez, anticipó expectativas de expansión: si se mantienen las condiciones, proyectó que en dos años la capacidad podría aumentar “como mínimo un 50%”.
Según explicó, en el área de Dominicus existían terrenos que permanecían frenados por conflictos familiares y litigios, situación que —de acuerdo con su testimonio— se destrabó “desde enero de este año” (enero de 2026), al alcanzarse un entendimiento entre las partes. “Ahora realmente hay mucho terreno… disponible para que la cadena hotelera pueda venir a invertir y a crecer”, afirmó.
Con el acuerdo con MSC como nuevo impulso y la expansión hotelera en el horizonte, Fernández dejó planteado el desafío de equilibrar el crecimiento con la sostenibilidad y la planificación, especialmente en infraestructura y servicios básicos, para sostener el atractivo del destino en el tiempo.




