domingo, abril 14, 2024
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Fundación Corripio y Cultura otorgan a Freddy A. Bretón Martínez el Premio Nacional de Literatura #SDQPeriodicodominicano

La Fundación Corripio Inc. y el Ministerio de Cultura han otorgado al escritor Freddy Antonio de Jesús Bretón Martínez el Premio Nacional de Literatura 2023. El acto de entrega de dicho galardón tendrá lugar el próximo 21 de febrero en el Teatro Nacional Eduardo Brito.

Ambas entidades han anunciado el nombre del ganador de este importante lauro la tarde de este jueves en el auditorio de la Fundación Corripio, con ocasión de la conmemoración el 26 de enero del aniversario del natalicio de Juan Pablo Duarte, padre de la patria.

La ministra de Cultura, Milagros Germán, dio a conocer el nombre del monseñor Bretón Martínez a los medios de comunicación reunidos en el referido auditorio, al tiempo que destacó las virtudes del escritor galardonado.

“Es un meritorio autor de temas históricos, espirituales y sociales, con un singular aporte al arte de la creación verbal en los géneros de la poesía, la novela, la biografía y el ensayo, a la luz de un uso ejemplar de la palabra”, expresó la funcionaria.

Por su parte, el presidente de la Fundación Corripio, José Luis Corripio Estrada, aprovechó la ocasión para felicitar a los demás escritores que estuvieron nominados al premio, destacando que tienen el mérito para ser también reconocidos.

“Deseamos hacer votos para que el jurado siga siendo tan selectivo y tan puntual en la escogencia de los premiados”, manifestó Corripio, quien, durante su intervención, recibió la llamada del galardonado, el monseñor Bretón Martínez.

El autor ganador del premio agradeció de manera efusiva la concesión del mismo, a la vez que externó su deseo de que este reconocimiento influya de manera positiva en las nuevas generaciones de autores y que les sirva de motivación.

Las palabras de monseñor Bretón Martínez
«Agradezco humildemente este galardón que me halaga y me compromete. Entiendo que es un estímulo, especialmente para los jóvenes y las generaciones que han de venir. Porque yo he sido como cualquiera de ellos; he experimentado las precariedades de una vida de estrechez, pero también la gran satisfacción de la dignidad a toda prueba y del trabajo constante por la superación personal. Solo que esto es como el buen vino: tiene que añejarse», explicó en un comunicado.

Agregó: «En mi proceso han intervenido cientos y cientos de corazones, mentes y brazos que, minuto a minuto, han hecho su trabajo en mí: padre y madre; hermanas, hermanos y demás parientes. Profesoras, formadores, profesores… Y todos los que de algún modo han colaborado pacientemente en esta larga siembra. Parece que ahora es tiempo de cosecha. Por supuesto, la ofrezco gustosamente a la institución que me formó y a la cual sirvo, la Iglesia católica», aseguró.

Detalló que hace un tiempo salía reiteradamente, en alguna prensa del país, que los obispos dominicanos vivían en el medioevo. «Supongo que quienes así hablan se han ocupado de estudiar a fondo el referido período histórico. Como yo soy ambas cosas, dominicano y obispo, no faltará quien piense que algo anda mal en este país, pues honran el ‘atraso’: en el 2020 recibí el premio Feria del libro E. León Jimenes, y en este 2023 han entregado el Premio Nacional de Literatura al mismo obispo ‘medieval’… Es decir, un servidor. Pero de inmediato recapacité y me consolé pensando que innumerables personas sanas de este querido pueblo dominicano no me dejarán disfrutar solo esta gran alegría. De todo corazón: gracias a Dios. Gracias a todos», concluyó.

Del jurado
El jurado estaba integrado por Gerardo Roa Ogando, representante de la Universidad Autónoma de Santo Domingo; el reverendo padre Secilio Espinal, rector de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra; Miguel Fiallo Calderón, rector de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña; José Altagracia Hazim Torres, rector de la Universidad Central de Este; el párroco padre Tulio Cordero, representante de la Universidad Católica de Santo Domingo, y Julio Sánchez Maríñez, rector del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, conjuntamente con Milagros Germán, ministra de Cultura; Bruno Rosario Candelier, director de la Academia Dominicana de la Lengua, y un representante de la Fundación Corripio. Cada integrante tuvo derecho a un voto.

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